"Ética, sobre la moral y las obligaciones;
estética, de la belleza y el arte;
y otras cosas..."


sábado, 30 de diciembre de 2023

EL OMBÚ DE UTRERA

 


Este magnífico ejemplar, de más de sesenta años, se encuentra en Utrera, en la Vía Augusta del Camino de Santiago, entre el Puente de los Acarreadores y la Fuente de Ocho Caños. Se llama ombú o árbol de la buena sombra y es originario de América del Sur. Es nuestro particular Árbol de la Vida, y sabiendo que como tal no es árbol sino una planta (véase enlace de utreraeco), me gusta pensarlo en femenino.




Bella leyenda sobre el Ombú

Cuando Dios hizo al mundo fue preguntándole a todos los árboles cómo querían ser. Cuando llegó a nuestras pampas, el quebracho pidió ser fuerte y duro… y Dios lo hizo fuerte y duro. El jacarandá pidió ser bello y adornado… y Dios le otorgó las bellas flores celestes. Y así todos.

Cuando le llegó el turno al ombú, éste dijo: "Tata Dios … Yo quiero ser coposo para dar sombra y descanso a los caminantes; no quiero flores ni perfumes, ni vistosos colores, ni jugo, ni siquiera fruto … que mi tronco sea tan blando para que los clavos no puedan quedar clavados en mi madera … Tata Dios … quiero hacer el bien a los hombres …aliviarles las fatigas cuando cruzan las llanuras y los montes, los ríos y montañas bajo el sol calcinante y muertos de sed en medio de la tierra reseca por el fuego y el calor". Y Dios lo hizo así.

Siglos y siglos después el Hijo de Dios vino al mundo y los hombres lo crucificaron. El ombú, lleno de dolor corrió hacia Dios y le dijo: “Cuando usted hizo los árboles les preguntaba a todos qué querían ser … y todos querían ser bonitos, lindos y fuertes … Yo no quería nada de eso para que jamás pudiera servir de cruz”.

Dios lo consoló, contándole que Su Hijo ya había resucitado, pero en agradecimiento le otorgó al ombú otros dos dones: crecer más rápido que cualquier otro árbol para que muy pronto pudiera ser el refugio de los hombres y animales y que sus hojas tengan total inmunidad para cualquiera de los insectos que pudieran atacarlo.




Fuente: utreraeco.org


¡Feliz Año 2024!