
Diego Gómez Ojeda


Pero en el fondo, París no es tan diferente en otros muchos aspectos. Veamos algunos ejemplos gráficos, de fotografías propias, aunque la verdad es que algunas sí se pueden calificar de curiosas, cuanto menos.


Turista tomando el sol tranquilamente frente a una inmensa fuente en los Campos Eliseos sobre mobiliario urbano público, muy funcional y que estéticamente recuerdan al de las clases de institutos o facultades españolas, sin la inclinación lógica del uso cuyo destino persigue (tenderse un ratito).

Papelera del centro de Paris, super funcional, básica y estéticamente austera por simple: una bolsa verde de plástico y un haro o anilla abrazada a una farola de la calle, respetada por viandantes y de forma periódica o frecuente cambiada por operarios públicos.

Ocupación (legal) de vía pública en zona monumental con uso comercial a modo de terraza, protegida de la lluvia y del frío, muy frecuente e incluso no sólo para uso de restaurantes franceses, sino también para franquicias norteamericanas y de otras latitudes. Llama la atención como mínimo, su aceptación, seguro que negociación y aprovechamiento a todas luces lucrativo. Esta cuestión urbanística sería comentable en Derecho Municipal Comparado, y daría para una tesis doctoral.

Cementerio visitable en el centro de París junto a la Torre Montparnasse. Hace unos años ni se me hubiera ocurrido entrar, pero "tocando madera" de forma permanente, merece la pena la visita por el contraste que supone, su Historia, y las historias que contiene (con todo respeto).

Junto al río Sena, fuente de vida y de arte, de paseos turísticos, y de todo el romanticismo del mundo, también duermen al raso personas sin techo. Pensándolo bien, a lo mejor, a lo peor, París no es tan diferente..., o sí.






.
En esta imagen se aprecia una singular plantación de grúas, conjunto de distintos tamaños, formas y colores de esta maquinaria pesada, símbolo en otra época de la llamada burbuja inmobiliaria.
Aunque hasta hace poco era frecuente su avistamiento, sobre todo aisladas o separadas y a no mucha distancia entre ellas, en determinadas zonas industriales se pueden encontrar plantaciones gruísticas similares o parecidas, apreciándose más y mejor a finales del mes de enero, cuando parecen brotar al frío del penúltimo repecho de su conocida cuesta.
El número de sus ejemplares suman hasta alcanzar la docena, como las unidades que podrían componer un buen ramo de rosas o de margaritas, con una ligera direfencia: estas grúas son propias de un mercado en alquiler, y las rosas y las margaritas, normalmente, se regalan.

Se acaba este año, uno de los más difíciles y complejos de los pocos que llevamos recorridos del siglo XXI. También terminan, con esta buena intención que anuncio en el título, mis colaboraciones periódicas con la utreranísima revista Vía Marciala. Una temporada completa, doce meses doce, que deseo hayan disfrutado sus lectores, al menos una duodécima parte de lo que ha disfrutado contando sus cosas éste quien suscribe.Junto a Juan José Alfaro (co-promotor de estos eventos) y Esteban de Manuel (nuestro ilustre invitado)
La Ruta de los Cortijos, el primer recorrido atlético, se celebró el día 25 de septiembre, de Utrera a El Palmar de Troya, y recorriendo una distancia aproximada de 14,5 kms. La media maratón de Utrera a Trajano, es decir 21.097 metros de la Campiña a la Marisma, tuvo lugar el domingo 6 de noviembre, siendo ambas pruebas de carácter NO COMPETITIVO y que fueron organizadas por los veteranos y veteranas del Club Utrerano de Atletismo y por cdc Trajano de Utrera respectivamente, y las dos con la colaboración de Protección Civil de Utrera.
Grupo de atletas tras el Recorrido Atlético hasta el Palmar de Troya
Estas interesantes iniciativas responden a otra forma de practicar y vivir el atletismo popular, en la línea más deportiva del Turismo Sostenible de Bajo Impacto, donde se potencian las relaciones humanas en unos entornos naturales como son los veredas y caminos de la Campiña y la Marisma de nuestro diverso término municipal de Utrera, sumándose a estos encuentros, y siendo parte fundamental, un animoso grupo de marchadoras/senderistas y de varios cicloturistas, que igualmente han participado activamente tanto en los necesarios puntos de avituallamiento como en la limpieza y conservación de los caminos y veredas.
En cada uno de los dos encuentros, partiendo ambos desde la Fuente de Ocho Caños y la Vereda Real pasando por el Cordel de Pico de Mesas y Arca del Agua, se han podido visualizar cortijos, antiguos abravaderos, las reses bravas de la ganadería de Guardiola en El Toruño, el Puente Romano de Las Alcantarillas o recorrer un tramo junto al Canal de Los Presos, finalizando uno en la entidad local autónoma de El Palmar de Troya, y el otro en el pueblo de colonización de Trajano.
Atletas del cdc Trajano de Utrera, PuertaParque y Utrerano de Atletismo
Tras las pruebas, sus organizadores hicieron entrega de los respectivos certificados y diplomas conmemorativos para los finalizadores y finalizadoras, en un sencillo acto y refrescante avituallamiento final in situ (El Palmar de Troya y Trajano), siendo origen y posterior materalización de la idea de consolidar anualmente estas pruebas no competitivas.
Rosalía Romero y Carmen Rodríguez en su llegada a Trajano
Además de los dos clubs promotores, se ha contado con la participación de los atletas de PuertaParque, así como de otro grupo de atletas independientes utreranos y algún que otro invitado ilustre, previéndose para la próxima primavera la tercera cita, que será organizada por el Club PuertaParque de Utrera en un recorrido aún por determinar. Termina esta pequeña crónica apuntando la idea y consolidación del más que probable Circuito Utrerano de Carreras y Marchas Populares No Competitivas.
.