"Ética, sobre la moral y las obligaciones;
estética, de la belleza y el arte;
y otras cosas..."


martes, 14 de junio de 2011

EN RECUERDO DEL ATLETA Y POETA MIGUEL SÁNCHEZ




La grandeza de ampliar perspectivas
y las Carreras Populares


Con este titular no quiero sino reconocer la grandeza de conocer personas, de visitar lugares, de salir de tu entorno, para una vez de vuelta tener la sensación de tener un poco más llena tu maleta personal, o tu mochila de la experiencia. Además, en este mes de Junio en el que se celebra la IV Carrera y Marcha Popular de Trajano (Utrera), y ante el auge cada vez mayor del Atletismo Popular, me parece una buena causa y motivo traer esta deportiva reflexión acompañada de una sencilla poesía.

Esta pequeña historia comienza a finales del mes de Abril de 2009, en la salida de la Maratón de Madrid. Delante de mí se situó una chica con una camiseta conmemorativa de una carrera popular, ni de marca, ni técnica, de las de algodón de toda la vida. Lo llamativo de esta camiseta es que llevaba en el dorso una especie de poesía, con letra cursiva color verde esperanza sobre fondo blanco, escrita en italiano, pero que firmaba un tal "Miguel Sánchez".

Mi italiano se limita a mis conocimientos-recuerdos del latín del BUP y a los platos de las cartas de trattorías y pizzerías, aunque soy un enamorado de ese país, de su cultura, y sobre todo de sus ciudades; especialmente de Roma. Pues bien, ese pequeño texto venía a decir, más o menos, que quien conoce las ciudades a través de las carreras populares, las conoce de una forma diferente, como igualmente la ciudad y sus gentes ven y conocen al corredor popular de una forma distinta. Seguramente tendrá más matices, pero básicamente el mensaje era ese. Creo que los que corremos tenemos esa misma sensación que expresaba ese tal Miguel Sánchez, que seguro, no era italiano.

El caso es que buscando por todas partes en internet he dado con la figura de Miguel Sánchez. A continuación reproduzco una poesía suya y un poco de su biografía. Con ello se comparte este pequeño hallazgo, pues además se organizan tanto en Europa como América carreras en homenaje a este joven atleta argentino.

Miguel nació en Tucumán el 6 de noviembre de 1952 y fue secuestrado en su casa de Berazategui en 1978. Ya se sabe, cuestiones políticas y la última dictadura militar en Argentina. Continua desaparecido hasta hoy. Tenía 25 años y era maratoniano. Había vuelto de Brasil pocos días antes de su secuestro, después de participar en la tradicional Maratón de San Silvestre, el 31 de diciembre en Sao Paulo. Esa fue su última carrera.

Este joven argentino, empleado de banca, corredor de fondo, también escribía poesías. Estas pasiones no estaban para nada desligadas unas de las otras, ya que veía en el deporte una herramienta de comunicación y un modo de acercar pueblos y personas.

He tenido la tentación de españolizar la poesía poniendo "ti" en lugar de vos, y cambiando las conjugaciones de los verbos, pero no me he atrevido; sería como apropiarme de algo que no es mío, que además ya es de todos, y sobre todo de Miguel y de su recuerdo.





Para vos atleta
para vos que sabés del frío, de calor,
de triunfos y derrotas
para vos que tenés el cuerpo sano
el alma ancha y el corazón grande.
Para vos que tenés muchos amigos
muchos anhelos
la alegría adulta y la sonrisa de los niños.
Para vos que no sabés de hielos ni de soles
de lluvia ni rencores.
Para vos, atleta
que recorriste pueblos y ciudades
uniendo Estados con tu andar
Para vos, atleta
que desprecias la guerra y ansías la paz.



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miércoles, 18 de mayo de 2011

PARADOJAS RAZONABLES


Cronológicamente posterior a la anterior entrada, con la que conecta ésta deportivamente a través del extremo derecho sevillista campeón del mundo, aperece mi nueva colaboración con la revista utrerana Vía Marciala tras su publicación impresa en el presente mes de mayo. Adelanto que en el futuro habrá más paradojas razonables sobre las que pensar y escribir.


Paradojas razonables




El mundo está lleno de paradojas, y no estoy nada seguro de que sean razonables en su inmensa mayoría. De España se dice que es tierra de contrastes, y sorprendentes también. Centrando el tema, diré que la expresión paradoja razonable en sí parece una pura contradicción, y de eso trata esta pequeña reflexión escrita, que intentaré ilustrar con algún ejemplo con el que justificar, más o menos, que una idea extraña o irracional que se opone al sentido común y a la opinión general pueda llegar a ser justa, lógica o conforme a la razón.

Paradoja popular. Ya ha pasado la Semana Santa, y aunque el sentido de mi primer ejemplo no puede ser más respetuoso, mejor sea comentarlo después de, pues comparar la Semana Santa con el Carnaval hasta pudiera ser interpretado por alguien desconocedor de su buena intención como mínimo como irrespetuoso, incluso irreverente. Nada más lejos la realidad. Verán, citando a mi querido Jesús Maeztu (gaditano afincado en Sevilla) más que comparación se trata de un punto en común: son las dos únicas fiestas populares, que además coexisten separadas por cuarenta días (en Utrera a veces menos), que toda la población disfruta y vive en sus calles y plazas de forma gratuita, eso sí, si el tiempo no lo impide.

Paradoja sociológica. No siguiendo un orden lógico, pero sí cierto sentido, me parece una gran paradoja y muy razonable no confundir la formación y la cultura con la educación propiamente dicha. A veces va todo unido, es verdad, y muchas veces el más sabio es también es el más humilde y educado, pero convendrán conmigo que con cierta frecuencia nos encontramos con personas doctas y con estudios varios carentes de toda educación y consideración hacia sus iguales; y al revés, personas que jamás pudieron pisar un colegio ni una facultad son educadas y cultas por naturaleza. El mundo rural ha aportado muchos sabios y sabias de este tipo, personas anónimas, que no desconocidas.

Paradoja deportiva. Dando un giro deportivo y futbolístico, remato en positivo, y no puede haber mayor paradoja que un jugador vaya a su selección nacional no cuando lo llame el seleccionador, sino cuando él y su entorno consideren que ha llegado el momento adecuado de maduración psicológica para que se produzca la llamada. Calidad no le falta, extremo derecho el mejor, decisión y precisión dentro del campo sin lugar a dudas, personalidad y fortaleza mental aún con margen de mejora, razonablemente. Jesús Navas, tras debutar con la Selección Española de Fútbol a finales de 2009, en menos de un año se proclamó Campeón del Mundo en Sudáfrica, iniciando en la gran final la jugada histórica del ya mítico gol de Andrés Iniesta. El sueño de una noche de verano hecho realidad.

domingo, 8 de mayo de 2011

JESÚS NAVAS, UN FUTBOLISTA ESPECIAL


En Jesús Navas González, natural de Los Palacios y Villafranca, concurre una curiosa paradoja deportiva. Seguramente sean más de una pensándolo mejor, deportivas y personales, pues en Jesús coinciden circunstancias que se podrían calificar de extrañas o irracionales por oposición al sentido común y a la opinión general pero que analizadas y motivadas se pueden considerar como justas, lógicas o conforme a la razón.




No se trata de realizar un estudio psicológico, ni deportivo, ni tampoco personal; ni mucho menos. Se trata de reconocer con esta pequeña reflexión una sincera admiración, y reconocimiento mismo de su figura, valga la redundancia, tanto a nivel personal como deportivo. Por cercanía geográfica, por afinidad rural, por su parquedad en palabras, por su sencillez, por su juventud, y por muchas razones.

Y ahora, en este momento, más y mejor. Cuando posiblemente ya no jugue ningún minuto antes de que acabe esta Liga 2010/11, cuando las lesiones y el cansancio acumulado de la intensidad mundialista le está pasando factura (también a muchos otros), y cuando definitivamente el Sevilla F.C. cerrará ciclo y abrirá otro, parece un momento oportuno para apuntar que Jesús puede ser el punto de unión entre ambos ciclos, parte de la columna vertebral, y si él quiere la médula espinal.

Creo no exagerar. Si se confirma que Frédéric Kanouté no continúa y pone fin a su glorioso ciclo sevillista (el Mejor Jugador Extranjero de la Historia del Sevilla es poco), Jesús asumirá los galones de capitán, de referente, sí digo bien, de referente, pues en él se pueden ver reflejados muchos niños y jóvenes, y más mayores también, y viéndolo a él recordaremos en tiempo presente un reciente pasado de éxitos y que será la base del crecimiento futuro hacia otros ciclos e hitos a conseguir.

Decía hace unos años Thierry Henry, a su llegada al Barcelona, que había un jugador en la liga española que le encantaba cómo jugaba, por su rapidez, su habilidad, su delgadez, su potencia en el disparo y por ser un jugador especial. Y no lo decía a los medios, lo decía a sus amigos ingleses y franceses a modo de comentario personal. Hablaba de Jesús, y cuando lo oí y quién lo decía (Campeón de Europa, del Mundo, de la Champions, de la Premier, Ligue, Liga y el palmarés continua…), me sentía orgulloso, por que sí, como si lo dijera de alguien muy cercano.

Rematando ya, que si no la reflexión se va a convertir en un ensayo filosófico, diré que no puede haber mayor paradoja que aquella en la que un jugador de fútbol vaya a su selección nacional no cuando lo llame el seleccionador, sino cuando él y su entorno consideren que ha llegado el momento adecuado de maduración psicológica para que se produzca la llamada.

Calidad no le falta, extremo derecho el mejor, decisión y precisión dentro del campo sin lugar a dudas, personalidad y fortaleza mental aún con margen de mejora, razonablemente. Jesús Navas, tras debutar con la Selección Española de Fútbol a finales de 2009, en menos de un año se proclamó Campeón del Mundo en Sudáfrica, iniciando en la gran final la jugada histórica del ya mítico gol Iniesta.

Nada más, y nada menos.



domingo, 17 de abril de 2011

¿BORRÓN Y CUENTA NUEVA?


Domingo de Ramos. Semana Santa, momentos de reflexión, de penitencia quien la necesitare, o de reflexión, y muchas más cosas según cada cual. Y yo, un día como este me parece el oportuno para traer a mi personal espacio en internet mi colaboración con la revista Vía Marciala, coincidiendo con el número especial de la Semana Grande.

¿Borrón y cuenta nueva?


Dime quién soy es el título de la última y más ambiciosa novela de la periodista y escritora Julia Navarro (Madrid, 1953), publicada el pasado 2010. Conocida como novelista a partir de su primera incursión en la ficción, La Hermandad de la Sábana Santa (2004), supuso un exitoso debut literario al que siguió La Biblia de Barro (2005) y la novela que completa la interesante trilogía, La Sangre de los Inocentes (2007).

De su lectura progresiva y cronológica apuntada, se aprecia una cada vez mayor habilidad narrativa, tensión argumental, madurez creativa y profesionalidad documental, y todas, y de menor a mayor intensidad, caracterizada por atraparte de forma pausada en su lectura, sobria a la vez que elegante, pero sin muchos artificios efectistas.

Su cuarta novela, la citada Dime quién soy, es la más completa y también compleja. Tiene casi 1.100 páginas, a priori un exceso y motivo de cierto prejuicio de “ya la leeré cuando tenga tiempo…”, pero a su vez tiene el efecto misterioso de tentación lectora, y si se comienza te atrapa hasta la última de sus páginas. Motivos son muchos. Las ventas confirman todo ello, y además ha sido calificada por la crítica literaria de forma unánimemente positiva.

El libro es un relato que pasa por la Historia del Siglo XX contada por una mujer, española, nacida en 1917, de origen vasco y de nombre Amelia Garayoa, testigo directo (y mucho más) de los acontecimientos, personajes y también tragedias que van desde la caída de la II República Española, La Guerra Civil y su postguerra, La II Guerra Mundial, La Guerra Fría y que termina con la caída del Muro de Berlín.

Como decía, tiene no pocos atractivos la última creación de Julia Navarro. Apunto algunos, como la introducción por su autora en boca de sus personajes en reflexiones y discusiones sobre la política, el poder, el nacionalismo, la economía, el tabaco, los toros, e incluso el papel de la mujer y el periodismo en el momento actual y también de antes.

Apunto dos citas interesantes, no unidas y que pertenecen a dos momentos distantes de la historia, la primera de la propia Amelia y la otra de Max, médico militar alemán y uno de los hombres en la vida de la protagonista:

- Y una vez hecha la catarsis, borrón y cuenta nueva. ¿Me estás diciendo eso?

- ¡Sí, claro que tuviste elección! Llevas años justificando lo que haces con esa frase: no tuve elección. Pero siempre hay elección, Amelia, siempre.


Nosotros, a quienes nos ha tocado vivir a caballo entre dos siglos, y que podemos mirar hacia atrás con la distancia aún cercana de acontecimientos recientes, también tenemos la tentación del olvido fácil de lo que creemos más lejano, y no lo está tanto. Por eso a la pregunta ¿Borrón y cuenta nueva? la respuesta debe ser siempre negativa, un NO rotundo. Se intentará la justificación motivada tras el disfrute literario de la novela de referencia.

El origen de la expresión ¡Borrón y Cuenta Nueva! proviene de las antiguas contadurías, cuando se escribía con pluma y tinta. No existía modo alguno de corregir una cuenta, pues la tinta era indeleble y no podía borrarse, así que era necesario hacer un “borrón”, una mancha, para indicar que esa cuenta ya no era válida.

Está claro que un borrón es una mancha que desluce o afea; de ello no hay dudas. Por eso mismo, como no nos gusta recordar lo negativo y lo que nos desagrada, muchas veces lo mejor pudiera ser echarlo en el olvido, sin más, como si nunca hubiera sucedido. A respecto Pérez Reverte decía en su libro La Piel del Tambor que “en Iglesia Católica problema aplazado es problema resuelto”. No es cuestión de polemizar, sino todo lo contrario (aunque para el académico, periodista y escritor citado la polémica sea una de sus constantes en los últimos tiempos, aunque no es para menos, por otra parte). A más de una institución también se le podría aplicar tal estrategia, y si además de aplazado el problema se olvida para siempre, mejor que mejor…

No obstante todo ello, el ser humano está necesitado de otra interpretación del borrón más positiva y benévola, común en todas las religiones (no sin penitencia en la mayoría) que es la redentora, la del perdón que libera del pecado, del error cometido, que aunque desluzca o afee, “y hasta puede ser indigno por sus efectos perniciosos en la buena reputación y fama”, de forma curiosa y a pesar de sus efectos, todo hijo de vecino (todo el mundo, vaya), tiene derecho a equivocarse y aprender de sus propios errores, ¿acaso la vida no es un constante aprendizaje?, ¿acaso el mejor escribano no echa un borrón alguna vez?

Esta es la única interpretación o acepción más cercana que se debiera aceptar (valga la redundancia aceptada), la que tiene un marcado carácter positivo y beneficioso en el plano personal e individual. La otra no, nunca. Un borrón y cuenta nueva en un plano general o colectivo, si se quiere, significa no ser conscientes de los errores cometidos, y que se olvidan, sí, pero a qué precio si se pueden vuelven a cometer. Hay errores, Errores de la Historia, que por opciones que pudieran llegar a ser, no pueden correr el riesgo y el peligro de que se vuelvan a repetir.

Todo el mundo tiene derecho a tomar sus decisiones, a elegir, a tener opciones, a cambiar, innovar también, a seguir estilos y formas, y por supuesto a equivocarse; hasta derecho a ser perdonado, valorado e incluso juzgado. Sin embargo, parecería una torpeza imperdonable no mirar hacia atrás para saber hacia dónde se va o hacia dónde se puede ir. Es aquí donde lo individual se mezcla con lo colectivo. Y no tener estas perspectivas históricas (debería ser un deber o una obligación), significa perder el norte, la objetividad, el sentido común, o como queramos llamar a estos indicadores de racionalidad en una parte minúscula de la Historia que nos ha tocado en suerte vivir. ¡Perdón, siempre! ¡Borrón y cuenta nueva, nunca! (Gracias Amelia, gracias Julia).

domingo, 10 de abril de 2011

LA PRIMAVERA Y EL CORTE INGLÉS


Con esta entrada realizo un reconocimiento expreso a los publicistas de la empresa española El Cortes Inglés, puro regalo estético, de música, de color, buen gusto y elegancia.

Se trata de los spots de las temporadas de primavera 2009 y 2010. La de este año 2011, no me acaba me convencer, la de 2008 viene con mucha publicidad, y la de 2007, aunque su protagonista es la modelo Bar Rafaeli, es de otro corte estético; distinto diría yo. Así pues, a mediados del mes de Abril, presento este dueto especial del clásico Ya es Primavera en El Corte Inglés.





martes, 29 de marzo de 2011

PARTICULAR FIESTA DE LA PRIMAVERA


Cada uno celebra la primavera a su manera. En esta ocasión, la pasión por el deporte de la no competición y el placer de correr en plena naturaleza y en buena compañía, es también una buena manera de celebrar la estación de la explosión del color, de los olores, de las sensaciones.

Mañana de domingo de final de marzo con cambio de hora recién estrenado, temperatura ideal y nos dirigimos un quinteto del Club PuertaParque hacia el Pinar de Doña, enclave protegido ya de titularidad pública municipal, a unos ocho kilómetros de nuestro punto de salida en el Parque de Consolación de Utrera.

Casi hora y media de paseo runneril, charla distendida y animada en la ida, a ritmo constante en la vuelta sin charla alguna, con fotos a la llegada al pinar, en el propio pinar, alguna que otra pose y al final todo un reportaje fotográfico que como es tradición termina en la puerta del parque como punto de encuentro, de ahí el nombre del club, asociación, o más bien grupo de amigos.

Lo dicho está bien, no más palabras, y sí más imágenes, aunque antes diré que auguro que esta forma de celebrar la primavera acabará por convertirse en una tradición o costumbre, pues no es la primera vez que se hace, y en el grupo, heterogéneo y diverso aunque con no pocas afinidades, poco a poco estas pequeñas rutinas o hábitos son de los que gustan, unen y hacen camino...

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Boni, Antonio, Zabala, Pepe y Diego.

sábado, 12 de marzo de 2011

YA ES PRIMAVERA

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Como la conocida campaña de publicidad de magnífico Corte estético (Inglés hablando claramente), ya es Primavera en Utrera.
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No es que sea poesía, aunque sí rima, sino que más bien se trata de una prosa gráfica que acredito con cuatro instantáneas propias. Yo no pertenezco a la Poesía Secreta, de la que soy seguidor furtivo, pero sí me considero de la Prosa Pública. Y publico que la Primavera dará más de sí. Si no, al tiempo...
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domingo, 27 de febrero de 2011

COSAS DE PUEBLO



En un pueblo, Utrera para más señas - por ejemplo-, cuando hace buen tiempo y luce el sol que anuncia la primavera, en una mañana que se pasees por sus calles hueles, ves y oyes cosas que dificilmente se captarían en una gran ciudad. Un poner...



Mientras voy camino de la peluquería de mi amigo Enrique, al que le llevo un arbolito de olivo para que lo cuide y lo vea crecer a modo de bonsái (además también me cortaré el pelo), me cruzo con una señora de mediana edad (en torno a los sesenta entiendo yo), acompañada por su carrito de la compra, muy bien arreglada ella, peinada y maquillada, ocultada su mirada tras sus elegantes gafas de sol. Segundos antes, éste que cuenta había adelantado a otra señora en la esquina de la misma calle, de la misma edad de forma aproximada, aunque con menor adorno estético personal, y a la que oigo a mis espaldas recibir de la siguiente manera a su amiga cuando la ve acercarse:

- ¡Ani, no hay quien te vea ni por ventana ni por zotea! ¡Claro, como ya no quieres na con los pobres! ¡Pero qué guapas estás hija!

Todo esto lo dijo de corrido, sin pausa alguna y de forma alegre, con voz alta y clara pero sin alzarla en exceso, e irremediablemente provocó en su amiga la parada en la esquina, dos por dos cuatro besos cuatro, un ratito de charla distendida al solecito, y en mí, tal encuentro y su contexto, provocó que volviese la mirada atrás sonriente y que grabara la escena que reproduzco con todos sus matices; los míos entiéndase.

Cosas que pasan, y menos mal...
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sábado, 19 de febrero de 2011

Y ¿SI FUERA ELLA?


Ella se desliza y me atropella
y, aunque a veces no me importe,
sé que el día que la pierda volveré a sufrir.
Por ella, que aparece y que se esconde,
que se marcha y que se queda,
que es pregunta y es respuesta
que es mi oscuridad, estrella.


Siguiendo y finalizando con el juego puramente estético de la anterior entrada (De lo platónico a lo real), traigo la primera estrofa de la canción de Alejandro Sanz con el mismo título de esta entrada.
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No más letras; baste una imagen...
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martes, 1 de febrero de 2011

DE LO PLATÓNICO A LO REAL

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Volvemos a las andadas literarias. La Vía Marciala tiene la culpa, y mi admirado colaborador de la revista Ángel Luis Muñoz su cómplice involuntario, absuelto ipso facto por sentencia firme, y en cuyo estilo me he inspirado para esta componenda, de la que soy culpable e inocente a la vez (una paradoja razonable). La proporción de autobiografía es considerable, casi coincidente con lo verídico; el resto es pura imaginación de recreación personificada ¡Qué se le va hacer!
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De lo platónico a lo real




No, casi no me atrevo a llamarlo amor, aunque febrero sea el mes de los enamorados, de San Valentín. Podría decirse más bien que se trata de un anhelo, quizás querencia, o más bien, o lo que es peor, una obsesión. Sí, obsesión podría ser, y platónica también, como “una idealización por alcanzar, una motivación a la contemplación, de su belleza, de su propia esencia, pura y desinteresada”, aunque de esto último no estoy tan seguro.

Es un gran esfuerzo encontrar las palabras adecuadas. Todo será empezar... Languidecía el verano a finales de septiembre, y de esto hace más de veinte años, cuando la vi por primera vez. Yo apenas había alcanzado la mayoría de edad, más delgado que hoy, sin barba para afeitarme a diario, becario en mi primer año de Universidad, y por supuesto, sin más capital que me alumbrara que el necesario para el billete de tren y el desayuno de media mañana.

Y la vi, nada más llegar a la capital andaluza, muy cerca de la estación de trenes, sin esperarlo, sin buscarla, y al instante la reconocí. Estaba simplemente radiante, preciosa, como en las revistas de las que era protagonista, y el pulso se me aceleró. Pasé rápido delante de ella, insignificante, mirándola de reojo, de arriba abajo y de abajo arriba, y suspiré. Ella a mí no me vio. Mejor así.

Había caído en sus redes, todo un flechazo en una sola dirección. Su imagen no me la podía quitar del pensamiento. Me decía a mi mismo que no podía ser, que no tenía la más mínima oportunidad, ninguna, y que me debía conformar sólo con verla, mirarla, y en todo caso sólo desearla anónimamente. Desde entonces, pensando dónde fue nuestro fugaz encuentro, tomaba la acera opuesta de la calle, lo más alejado que podía, pero sin dejar de anhelar internamente volverla a ver.

Pasó el otoño, el largo invierno, y en primavera empecé a no caminar por la gran avenida, siguiendo un recorrido alternativo de calles menos principales hasta la Antigua Fábrica de Tabacos, e intentando hacer más débil mi obsesión, que no tentación, por inalcanzable. Lo tenía asumido. Que la distancia hace el olvido, no es verdad. Simplemente parece todo más difuso, como borroso, y sin embargo, todo sigue latente. Así terminó el primer curso, y a la vuelta, abandoné los trenes una vez restaurado mi viejo Citroën 2 CV, y nunca más la volví a ver.

Así fue hasta hace cuatro años. Tuvo que pasar, y pasó. Internet tiene la culpa. Puede que fuera la cercana crisis de los cuarenta, qué sé yo. La volví a reconocer de inmediato dos décadas después. Era ella, no había dudas, allí estaba su foto en una conocida red social. Un mensaje en el muro, un comentario insinuante, un correo electrónico más privado, una respuesta, un encuentro de verdad. Un flechazo en las dos direcciones. Ahora sí.

Han pasado los años, y sigue siendo igual de atractiva, si cabe con un aire más elegante y clásico, la misma que me cautivó nada más verla. Llevamos cuatro años juntos, cuatro años de nuestra nueva vida, con los comprensivos ajustes que nacen de la convivencia, pero sin más incidencias que los trámites administrativos necesarios de nuestra relación, por ambas partes.

Tras algunas dudas y reservas, sobre todo de mi familia, finalmente aceptan lo nuestro, saben que soy feliz y creo que se alegran también por ella, aunque sin mucha pasión, eso es verdad, pero para pasión la de nosotros dos, aplazada, latente, materializada y viva después de tanto tiempo. Lo que nació platónico se ha convertido en real, pues yo ya tengo el carnet de motos, y ella, ella es muy especial, Yamaha Special 250 c.c.
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