"Ética, sobre la moral y las obligaciones;
estética, de la belleza y el arte;
y otras cosas..."


sábado, 12 de septiembre de 2026

MOSTACHONES DE ORO 2025

 

Como podrán comprobar, sigo vivo. De vez en cuando miro cuál fue mi última entrada, recuerdo cosas que escribí, y me lamento de no seguir escribiendo. Solo hay una razón, principalmente. Escribo todos los días mucho, muchísimo en mi trabajo. Paso una gran cantidad de horas delante de un teclado y una pantalla, y hasta he tenido que revisar mis dioptrías, que lógicamente no han disminuido en estos últimos años. Pero tampoco me voy a quejar, aunque de quejas prefiero no comentar.

Pero como soy una persona de costumbres, y no hay dos sin tres, este año 2026 he tenido la oportunidad de presentar al Mostachón de Oro de los últimos años el año 2025, el futbolista Álvaro García, habiendo publicado el texto y entrada de las anteriores. También podría haber presentado al Mostachón de la Trayectoria, a mi amigo Juan Diego Carmona, que lo presentó mi también amigo Alberto Flores, así que todos contentos, porque fue un acto muy bonito, eso sí, también de altas temperaturas. 

Espero no tardar casi tres años en publicar y compartir cosas, porque además veo que el número de visitas se acerca a una cifra muy respetable, casi 300.000 visitas, lo que agradezco no saben ustedes cuánto.

Vamos con la presentación, algunas fotos, noticias y vídeo.

 



ÁLVARO GARCÍA

Mostachón Oro Últimos Años 2025

 

I.- SALUDOS / INTRODUCCIÓN.

Autoridades, medios de comunicación, Mostachón de Oro a la Trayectoria (mi querido amigo Juan Diego Carmona), personas asistentes a este acto solemne, amigos todos, muy buenas noches.

Tengo el honor y el placer de presentar el Mostachón de Oro a los últimos años. Y quiero decir que estoy especialmente contento y emocionado de que se conceda a un deportista.  El Deporte, en mayúsculas, que tanto nos aporta, además de salud en sentido amplio, fomenta valores esenciales como la disciplina, la superación o el compañerismo, sin olvidar las emociones que se comparten: la vida misma.

Porque este año, la Orden a la que tengo el orgullo de pertenecer, lo concede a un deportista de élite, al jugador profesional de fútbol Álvaro García Rivera, que ingresa en la ilustre nómina de utreranos y utreranas que pueden presumir de ostentar la máxima distinción de nuestra ciudad, de nuestro pueblo, el Mostachón de Oro, con más de sesenta años de historia.

Hoy pondrá su nombre junto al del mítico Diego Villalonga, primer jugador y entrenador de fútbol profesional de Utrera, que lo recibió en la década de los sesenta; al de Francisco Pérez “Yiyi” en los años ochenta; junto al del recordado José Antonio Reyes en el año 2002, y al de Dani Ceballos, más recientemente en 2018. “No hay quinto malo”, que diría un taurino, porque Álvaro, no es que sea bueno, que lo es, sino que es muy bueno.

Saludar también a Pepe Castro, Mostachón de Oro en 2016, actualmente Vicepresidente del Equipo de Nervión. Pero tampoco me quiero olvidar de otro gran Mostachón de Oro, Joaquín Caparrós, Presidente de Honor del Sevilla F.C., quien acuñó el lema ¡Nunca te rindas! Desde Utrera le enviamos un fuerte abrazo con todo nuestro cariño, apoyo y ánimos en estos momentos, donde la salud es lo primero.

II.- MÉRITOS DEPORTIVOS.

¡Vamos con los méritos deportivos! Alvarito, ese niño tímido y vergonzoso, al que le gustaba también jugar al tenis y que no era mal estudiante, quería ser jugador de fútbol de Primera División, y no solo lo consiguió en 2013 a la edad de 21 años con el Granada y debutando ante Osasuna en Pamplona, sino que además se ha consolidado en la máxima categoría del fútbol español. Y lo ha hecho a base de trabajo, constancia y profesionalidad, y como todo en la vida, no sin dificultades, con momentos complicados y pruebas de fuego, de las que siempre obtuvo el aprendizaje necesario para mejorar y seguir creciendo. Tiene la cabeza muy bien amueblada; y de las piernas, ahora les hablo.

Álvaro García se podría calificar de jugador de fútbol atípico o distinto. El primer motivo es porque nunca jugó en la cantera de un club grande, como el Sevilla o el Betis. Comenzó con tan solo siete años en la Escuela Municipal de Fútbol y en la Liga de Colegios de nuestra localidad, y desde infantiles siempre jugó en el Club Deportivo Utrera, en todas las Categorías hasta el Primer Equipo en 1ª Andaluza. En su último año de juvenil, militó en División de Honor con el Ceuta, su primera decisión, para probar, fichar y jugar con los mejores de su edad, con ferris incluidos y largos desplazamientos en Opel Zafira Familiar. Y volvió a Utrera, donde ahora sí, ya destacaba y llamaba mucho la atención. Era evidente que la categoría se le quedaba corta, con esa rapidez en banda izquierda, su dribling, el golpeo ambidiestro y esa verticalidad descarada buscando siempre portería, con gol y pase de gol.

Aunque tuvo ofertas para jugar en 3ª Federación, como en el San Juan, se quedó un tiempo más aquí, pienso yo que acertadamente, pues del Utrera pasó al San Fernando en 2ª División B en 2012, para fichar por el Granada en la temporada siguiente, con el que debutó en Primera, como ya hemos comentado.

De aquella época recuerdo su primera entrevista en un medio de comunicación, en este caso el medio local UtreraWeb, vestido con la camiseta de la selección española y Santa María de fondo, jovencísimo, imberbe e ilusionado por su reciente fichaje. Ya apuntaba madurez y personalidad tan joven, asumiendo realista un posible Plan B, como el filial del Granada o la cesión a otro equipo, contando siempre con el apoyo de su familia y de su novia, sus pilares desde el principio. ¿Y si te llama la Selección?, le preguntaba el periodista, “¡Ufff! La selección sería un lujo”, respondía él sonriendo. Y es que Álvaro no es un galáctico ni nunca lo ha pretendido; tampoco es de grandes lujos ni ostentaciones. Ya lo anunciaba desde muy joven.

Si irse al Granada fue un gran paso, la cesión al Racing de Santander en Segunda fue su primera prueba de fuego o momento complicado. Más lejos y más solo, allí sufrió muchas lesiones, aprendió a alimentarse mejor y maduró a marchas forzadas, para ir cedido nuevamente al Cádiz C.F. en 2015, que por aquel entonces jugaba en Segunda B. Otra decisión muy importante. Y fue muy importante porque es en el Cádiz donde rompe de forma definitiva como futbolista, a las órdenes de su tocayo Álvaro Cervera, con el que asciende a Segunda División, que lo ficha en propiedad y con el que llega a jugar el Play Off de Ascenso a 1ª División.

Y de Cádiz a Madrid, con billete en primera clase. Porque Álvaro García ser convirtió en el fichaje más caro de la historia del Rayo Vallecano por más de 5 millones de euros en 2018. Y aquí viene la segunda prueba de fuego: esa misma temporada el Rayo baja a Segunda. Y llegan los pitos de la grada y la presión también. Lo pasó muy mal. Es verdad que tuvo ofertas para irse a otros equipos, incluso fuera de España, pero no, se quedó en Vallecas, mantuvo el tipo y su compromiso con el Barrio, donde en la temporada siguiente fue una pieza clave, marcando su histórico gol ante el Girona en el Play Off de ascenso, donde definitivamente comienza a forjar su leyenda en el Equipo de la Franja.

Desde ese año 2020, pandemias y filomenas incluidas, el equipo de la Avenida de la Albufera en el que Álvaro García vuela alto, no ha hecho más que crecer deportivamente. Ya no es el rayito, sino que es un equipo consolidado en la Liga Española, primero con Iraola y en los últimos años con Íñigo Pérez. Con este entrenador alcanzó la pasada temporada la Final de la UEFA Conference League, donde fue titular y en cuya competición fue el primer jugador rayista en marcar UN gol: Mítico es su tanto ante el Poznan de Polonia. Otro gol para la historia.

En el Rayo Vallecano, un club que ya es centenario, se ha convertido en un jugador de leyenda a sus 33 años, en su 8ª temporada y con dos años más de contrato, va camino de los cuatrocientos partidos jugados y de los cincuenta goles marcados en todas las competiciones. Muestra de su leyenda viva, que se valorará aún más con el paso del tiempo, se pueden destacar dos hitos históricos del Rayo en Primera División conseguidos la temporada pasada:

·         Jugador que más goles ha marcado, superando con más de 30 a Alberto Bueno.

·         Y Jugador con más partidos disputados, más de 200 y más que Cota.

Y dos cosas más: Nuestro paisano es uno de los mejores jugadores de la Liga en dar asistencias de gol, compitiendo en estadísticas con Lamine Yamal, demostrando que no solo tiene gol, sino también su capacidad de asociación en el último pase, como gran jugador de equipo que es. Y además es rápido como una flecha, habiendo alcanzado en su sprint los 35 kilómetros por hora, al mismo nivel que Vinicius Jr., por poner un ejemplo.

III.- PERSONAL / DE UTRERA

Bueno, pues aquí podría terminar la presentación, en lo cuantitativo, y no pasaría nada. Pero no, Álvaro García es mucho más. Vamos con lo cualitativo, con su calidad humana, y que es mucha.

Formado en el Colegio Salesiano Nuestra Señora del Carmen, es Técnico Superior en Actividades Físicas y Deportivas, y tras superar la selectividad comenzó el grado en CIENCIAS DE LA ACTIVIDAD FÍSICA Y DEL DEPORTE, cursando un año en la Universidad. En la actualidad está realizando los CURSOS OFICIALES DE ENTRENADOR DE FÚTBOL. 

 Recientemente, coincidiendo con uno de esos hitos o récords, Radio Marca le dedicó un programa en exclusiva, muy ameno y también muy emotivo, con muchas intervenciones de compañeros, entrenadores, amigos y familiares. Quiero compartir con ustedes algunas de las palabras de Laura, su esposa, su novia de toda la vida y la madre de sus niños Álvaro y Vega: Es que Álvaro es muy sencillo, muy llano, siempre es él mismo; se sale del prototipo de futbolista; esa es su esencia, y gran parte de su éxito”, emocionando hasta la lágrima a nuestro protagonista, y seguro que a sus queridos padres, Paco y María del Castillo, la que lloraba cuando se fue a Granada y la que todavía lloraba más cuando se fue a Santander. Ahora sonríen satisfechos y orgullosos, junto a su hermano Pablo, su abuelo Domingo, y todas las personas que lo quieren, que se alegran de sus éxitos, y que son muchas.

Bien, pues además de todos sus méritos deportivos, todavía es mejor persona. Sus compañeros lo llaman cariñosamente Crack, Maki (de Máquina), Palmeritas (por los dulces que comparte) o algún que otro apelativo de origen gaditano en diminutivo que no voy a mentar por decoro, siendo un jugador que hace equipo, que entiende a su club y al vestuario como a una Familia, y que va dejando amigos por donde quiera que va. Celebra todo lo bueno que le pasa. Va contento hasta entrenar, con alegría contagiosa, y hoy en el Rayo es uno de sus capitanes y portavoz responsable, hasta Delegado de Campo si hace falta. Aunque dificultades y adversidades no tiene pocas su actual club, cuyo éxito deportivo supera con creces la estructura empresarial y modernización que merece. Ojalá que mejore, por Álvaro, por el equipo y por su afición.

En definitiva, estamos hablando de un deportista modélico, que, en estos tiempos de tanta impostura, se distingue por ser muy discreto y educado, de contadísimas tarjetas de amonestación. Es un gran ejemplo para los niños y las niñas, que pueden encontrar en él un modelo de conducta, un referente de verdad ante tanto influencer de mentira. En un mundo tan complicado como el del fútbol de primer nivel, ha destacado siempre por ser un auténtico trabajador, que tuvo una oportunidad y que supo aprovecharla.

IV.- CONCLUSIÓN

Triunfar en el Rayo es más difícil que hacerlo en otros equipos, eso está muy claro, y Álvaro lo ha conseguido. Se encuentra en el mejor momento de su carrera deportiva y se puede afirmar con rotundidad, y sin lugar a dudas, que “para el Rayo no ha sido el fichaje más caro de su historia, no”, «Álvaro García ES la mejor inversión histórica del equipo de Vallecas».

 Sumado todo a su talento, al hecho de que siempre ha defendido su utreranía, a Utrera que es su pueblo, al que volverá aunque nunca se haya ido, y por sus valores humanos, es más que merecedor de este reconocimiento: «uno de los mejores deportistas de toda la historia de Utrera».

 Y hoy podemos decir que ya tiene su merecido Mostachón de Oro, el que nunca podrán lucir en su solapa ni Lamine ni Vini, porque ese lujo, sí, ese lujo, solo está al alcance de Don Álvaro García Rivera, Alvarito, el niño de Paco Arenas y de Casti, el novio y marido de Laura, el de los mofletes cuando marca un gol que dedica a sus niños, porque «Álvaro García,  de Utrera, solo hay uno y es irrepetible».

 
 
 
 

 

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